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HISTORIA DEL COLEGIO CORPUS CHRISTI DE LAS HERMANAS JERÓNIMAS DE LA ADORACIÓN

1935 - ACTUALIDAD

    Se llamaba Colegio del "Santísimo Sacramento" y comenzó su andadura en Octubre de 1935 en la calle de Francisco Silvela, 89 en Madrid. Los principios fueron muy modestos, sólo unos niños parvulitos, vecinos del convento de las hermanas.
    En 1936, al comenzar la guerra española, las hermanas abandonaron el Convento-Colegio, por el temor, bien fundado, de la quema de los conventos, quedando amparado, el edificio, bajo la tutela de la Embajada Mejicana. A su regreso, en 1939, se encontraron la casa en perfectas condiciones. Todas las actividades se reanudaron: culto y devoción a Jesús Eucaristía, catequesis, escuela-taller, ayuda parroquial, e Hijas de María con su apostolado en suburbios, etc... 
    

Pero se sentía el deseo ardiente de ampliar el apostolado de la Enseñanza y educación de niñas como segundo fin específico de la Congregación.
    En 1959 es reconocido oficialmente como Colegio de Enseñanza Primaria, funcionan dos clases: Elemental y Párvulos. En 1960 se abrió una clase de Cultura General, Secretariado y Taqui-mecanografía para jóvenes.
    A partir de entonces cada año se aumenta una nueva clase con la ilusión de poder cursar Bachiller Elemental completo, pero se tropieza con el gran inconveniente de falta de instalaciones. Por este motivo se proyecta construir nuevas clases y otras dependencias necesarias. En la fiesta de San Jerónimo de 1962 fueron bendecidos los nuevos locales por el Sr. obispo don José María García Lahiguera, el cual alentó a la comunidad a proseguir el apostolado de la Educación como una de las obras más excelentes y necesarias para el bien de la Iglesia, de la sociedad y de la familia.


    En el curso 1963-64 funcionan las siguientes clases: dos de Párvulos para niños y niñas, Elemental, Preparatorio. Ingreso y Primero de Bachiller. En total unos doscientos niños. En 1964 ya es reconocido oficialmente nuestro Centro.


    Pero la casa de Francisco Silvela se quedó pequeña. A pesar de la ampliación se fue haciendo insuficiente para albergar el alumnado cada vez más numeroso. Asesoradas por personas competentes se vendió la casa el 14 de octubre de 1964, y el 27 del mismo mes se firmó la Escritura de compra del nuevo solar en la calle Amara, 4 en Ciudad Lineal. La ubicación del solar es admirable. La zona, en uno de los espacios verdes de los alrededores de Madrid, proporcionaría a los alumnos y a la comunidad el silencio y ambiente verdaderamente saludable.


    La construcción de la casa es magnífica. Entre el Colegio y el convento se ubica la iglesia. Como base simbólica del edificio se colocó la primera piedra, en el espacio dedicado a la iglesia y que fue bendecida por el párroco don Lorenzo Solano Tendero, el día 3 de junio de 1965, en presencia de la comunidad, familiares y profesores. En el hueco abierto en dicha piedra se incrustó un pequeño pergamino con el acta de bendición, firmada por el párroco, la madre general, Mª del Sagrado Corazón, el arquitecto don Vicente Sánchez de León y el aparejador don Agustín Jurado. Al final del acto el párroco dirigió unas palabras de felicitación a la Madre General, comunidad y a todos los asistentes expresando su satisfacción por la construcción del nuevo templo diciendo:
    "Muchas casas se construyen para los hombres, pocas para Dios y menos al Santísimo Sacramento. Por eso os doy mi más sentida enhorabuena ante la construcción de esta iglesia consagrada expresamente a Jesús Sacramentado"

    Y por fin llegó el día del traslado a la nueva casa de la calle Amara. Era el 30 de julio de 1966 cuando nos despedíamos de Francisco Silvela. Esa jornada resumía una generación de más de 30 años llenos de dolores y gozos, y no menos de provecho para muchos niños, jóvenes y adultos. Esa capilla tan querida por todos, ese pequeño altar, testigo de tantas maravillas: oraciones de los alumnos, compromisos, votos de las hermanas, emociones...cuánta historia al cabo de estos años decisivos en el comienzo de la Congregación y del Colegio.


    Y así pasó el verano ordenando y poniendo a punto el hermoso Colegio que abrió sus puertas, con toda normalidad, en el mes de septiembre de 1966, disfrutando, tanto las hermanas y profesoras, como los alumnos de amplias aulas, llenas de luz y sol y de todo lo necesario para hacer más fácil y positiva la educación de niños y jóvenes. Fueron unos 200 alumnos los que siguieron viniendo desde el antiguo Colegio. También se fueron matriculando niños/as de los barrios de alrededor.
    El centro, primeramente denominado "Santísimo Sacramento" y más tarde "Corpus Christi", enclavado en Amara, con salida a Arturo Soria 85, disponía de: 500 plazas, comedor para 100 alumnos, gabinete médico, laboratorios, salón de actos, sala para usos múltiples, gimnasio, capilla, patios de recreo, transporte escolar, etc. Posteriormente se irían ampliando las instalaciones y servicios complementarios como Gabinete Psicopedagógico, Departamento de Orientación y Guardería desde las 8 de la mañana, etc.

 


    El 20 de noviembre del mismo año se inauguró la iglesia. Aquí se puso todo el esfuerzo para que resultara la pieza más hermosa del edificio, para tener con mayor decoro y delicadeza al Señor, diariamente expuesto, como fin específico de la Congregación. Como se ha dicho anteriormente la iglesia ocupa el centro del edificio para hacer bien patente que el Señor ha de ser el centro de nuestra vida consagrada y de nuestra misión en el mundo. 

La consagración del altar y la misa de inauguración fue presidida por don Doroteo Fernández Ruíz, Abad Curado de la Iglesia Magistral de Alcalá de Henares y director espiritual del Colegio de Francisco Silvela.

 

    En la fachada de la casa, encima de la puerta de la iglesia, hay todo un símbolo: una barca, la Iglesia, que debe surcar los mares llevando el mensaje evangélico a todo el mundo, como lo hicieron los apóstoles representados por las doce gaviotas que revolotean alrededor de la barca. Sobresale por encima de la misma un círculo semejando la Hostia santa y dentro, en hueco, la forma de la cruz. Del símbolo de la Eucaristía salen cuatro haces de luz que han de iluminar el mundo. El bello conjunto, en hierro forjado, simboliza la misión del Instituto de Jerónimas de la Adoración.

Año tras año se han ido ampliando las instalaciones del Centro para ofrecer a su alumnado todos los servicios necesarios para impartir los niveles de Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato.

Nuestro Colegio del Corpus Christi, ofrece toda su acción en orden a promover el desarrollo integral de los alumnos/as respetando su personalidad. Para poder realizar nuestro programa de acción, toda persona que participa en la tarea formadora constituye la comunidad educativa, y se ha de caracterizar por su seria dedicación, su competencia profesional, aptitudes pedagógicas y sentido cristiano de la vida.

El escudo del Colegio, con el lema, "VERDAD Y VIDA", está caracterizado por una custodia como emblema de nuestro amor y culto a la Eucaristía y el león de nuestro padre San Jerónimo, como amante de la Sagrada Escritura, custodiando el Santísimo Sacramento.